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Archivo para la Categoría "Crecimiento y Desarrollo Personal"

ACEPTA LOS PROBLEMAS DE LA VIDA

Noviembre 27, 2007 israelfagundo Deja un comentario

Muchas veces nos desesperamos por la cantidad de problemas que tenemos que afrontar diariamente: en el trabajo, en la casa, en cualquier otro lado. Parecería que fuéramos de problema en problema; no terminamos de salir de uno cuando ya aparece otro.
En esos momentos solemos decir: “¡Que feliz sería si no tuviera tantos problemas!” Sin embargo, este es un enfoque equivocado. Mientras vivamos, la vida nos presentará inevitablemente problemas para resolver, y el hecho de ser feliz no está relacionado con la existencia o no de ellos sino con la manera en que los enfrentamos.


Pensemos un poco en qué es una situación problemática. Se dice que tenemos un problema cuando algo no se produce de la manera que deseamos. No ganamos lo que quisiéramos, los hijos no se portan como nos gustaría, el transporte se dificulta, se presentan conflictos en la familia o la vida no transcurre como esperábamos. ¿Sería posible que todo ocurriera de la manera en que a uno le viene bien? Obviamente que no.


Entonces vemos que los problemas son una parte ineludible de la vida. Si queremos vivir, tenemos que enfrentarlos. Pero no debemos verlos como un mal irremediable, sino como una oportunidad para superarnos. Cada uno de ellos es una posibilidad para ejercer nuestro razonamiento, que es una de las maneras de crecer.


Ejercer nuestro razonamiento con un problema no significa necesariamente tener que resolverlo. Tal vez lo que debamos hacer es ignorarlo. Con cada uno que se nos presenta, tenemos, fundamentalmente, dos opciones: resolverlo o ignorarlo. Existen distintos tipos de problemas, y a menudo se presentan varios simultáneamente. Sería una cuestión sin sentido tratar de resolverlos todos a la vez, sin que falte uno.


Cuando tenemos que enfrentar varios al mismo tiempo, lo primero que tenemos que hacer es jerarquizar los mismos. Habrá algunos más importantes y otros que lo son menos. Nuestros recursos no son ilimitados y es probable que, al tratar de solucionar los menos importantes, comprometamos la solución de los más urgentes. Entonces sería una decisión sabia ignorar aquellos problemas que en el momento no son tan importantes.


Una vez establecida una jerarquía de problemas y determinado cuáles vamos a tratar de resolver y cuáles vamos a dejar para más adelante o para nunca, no nos queda otra alternativa que comenzar a tratar de resolverlos. Es en este momento cuando realmente está en juego la posibilidad de ser feliz; la diferencia entre ser feliz o no, radica en la actitud con que los afrontamos.


La mayoría de los psicólogos, psiquiatras y otros estudiosos del tema, coinciden en que hay tres actitudes esenciales con las que podemos encarar la resolución de problemas. Si lo llevamos a una visión personal, individualizada, se pueden expresar de las siguientes formas: “Soy incapaz de solucionar nada”, “Nada es demasiado difícil para mí” y “Algunas cosas podré resolver y otras no”.


Tengamos en cuenta que la última opción es la más realista, objetiva y eficaz, y por tanto la que nos puede ayudar a tener más felicidad en nuestras vidas, o al menos, maneras más sanas de manejar los conflictos y remontar las situaciones difíciles que nos impone el hecho de vivir.
 

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Noviembre 11, 2007 israelfagundo Deja un comentario